Ríos en Tierra Seca
- 14 jul 2014
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Cuando pensamos en la tierra seca, la imagen que llega a nuestras mentes es una tierra árida y agrietada, un lugar donde no existe la vida, pues todo murió a causa de la falta del agua.
Quizás alguna vez en nuestras vidas nos hemos sentido así, sentimos que estamos como desiertos, que ya de nosotros no brota nada, ni nos queda tan siquiera una hoja marchita. Sentimos que morimos lentamente, que ya no hay esperanza, que lo que algún día fue, ya no será más.
Muchos hemos vivido situaciones en el pasado donde todo era gozo y bendición, pero de pronto todo terminó, o quizás hemos pasado por situaciones que han acabado con nuestra alegría y deseos de continuar luchando. Pensamos que aunque derramaran abundante agua en nuestra tierra, jamás volverá a ser fértil nuevamente.
Pero Dios dice: «No recuerden ni piensen más en las cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca. (Isaías 43: 18-19)
Es tiempo de dejar de pensar en las cosas del pasado, es tiempo de renovar nuestra mente, pues el pasado lo único que hace es detenernos y no permitirnos movernos hacia adelante. Es tiempo de soltar lo que no te pertenece, suelta aquello que está atrás y nada puedes hacer por ello. Dios ya empezó a hacer algo nuevo, y no lo podemos ver porque estamos mirando hacia atrás. El está abriendo un camino en tu desierto y hará brotar ríos en tu tierra seca. El río de Dios está a punto de brotar en ti, saciará tu sed y a su vez tu tierra será fértil y brotará vida nueva.
Yosmar Maccagnani














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